sábado, abril 01, 2006
martes, marzo 28, 2006
miércoles, febrero 01, 2006
Recorrido fotográfico durante el EMTIJ 2006
El Liceo Benjamín Vicuña Mackenna, de La Florida, Santiago, se transformó en un lugar de intercambio cultural y artístico

La inauguración en el Teatro Antonio Varias (23/01/06) estuvo llena de color y "gritos organizativos". Los niños representantes de las delegaciones, el canto de Dan Baron y la cultura mapuche, protagonizaron el evento.
Fideo, fue un personaje que se ganó el cariño de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo. No sé si todos conocen al hombre tras la nariz roja, su nombre es José Carlos Soto.
Los niños ecuatorianos del grupo "La Trinchera", tuvieron tiempo para compartir sus sonrisas y presentar La Montaña Azul. Y, pese a que el lugar donde se presentaron (Gimnasio abierto) nos los acompoñó, demostraron trabajo en equipo, entrega y profesionalismo para ser tan pequeños.

El cierre del Encuentro no estuvo exento de problemas; sin embargo, la alegría final y los momentos compartidos son recuerdos que cada uno llevará a su país.
El Liceo Benjamín Vicuña Mackenna, de La Florida, Santiago, se transformó en un lugar de intercambio cultural y artístico
La inauguración en el Teatro Antonio Varias (23/01/06) estuvo llena de color y "gritos organizativos". Los niños representantes de las delegaciones, el canto de Dan Baron y la cultura mapuche, protagonizaron el evento.
Fideo, fue un personaje que se ganó el cariño de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo. No sé si todos conocen al hombre tras la nariz roja, su nombre es José Carlos Soto.
Los niños ecuatorianos del grupo "La Trinchera", tuvieron tiempo para compartir sus sonrisas y presentar La Montaña Azul. Y, pese a que el lugar donde se presentaron (Gimnasio abierto) nos los acompoñó, demostraron trabajo en equipo, entrega y profesionalismo para ser tan pequeños.
El cierre del Encuentro no estuvo exento de problemas; sin embargo, la alegría final y los momentos compartidos son recuerdos que cada uno llevará a su país.
Confidencias del Primer Encuentro Mundial de Teatro Infantil-Juvenil 2006
El Primer Encuentro Mundial de Teatro Infantil-Juvenil, EMTIJ, 2006, duró una semana (entre el 23 y 29 de Enero) y más de trecientas personas de 14 países convivieron en el Liceo B. Vicuña Mackenna de La Florida, en Santiago.
Hubo mala organización, montajes de calidad, intregación internacional, y nacieron amistades y proyectos.
A todos los que participaron en dicho evento les doy una cordial bienvenida y los invito a manifestar su opinión y a conocer que se tejió tras bambalinas.
.............
ME DESPIDO DE TI, HERMANO
Por Romy Bernal Díaz, Periodista
Texto evaluativo y de despedida publicado en Liceo.
Hoy por la mañana extrañé el sonido de la trutruca (corríjanme si tiene otro nombre) con el cual Waldo nos recordaba el inicio de un nuevo día. De seguro más de alguno quiso lanzar un elemento punzante o desquitar las resacas, el cansancio o el enojo desahogándose con un acto descabellado como arrojarle un balde de agua, mientras éste soplaba con fuerza y descargaba sus propias molestias y frustraciones.
Todavía puedo recordar su sincero recibimiento y las indicaciones "no alcoho, no drogas, fumar afuera del colegio (entre reja y entrada), pasillo y patios zonas de silencio, no ruido después de las once" y otras que por ahora no soy capaz de extraer de mi cerebro, cansado de solucionar problemas resultado de una mala organización santiaguina y sucio por culpa del smog, ojalá pudiera sacarle brillo como hizo Igor con el cerebro de Frankenstein y recuperar así la lucidez.
No digo con eso que mis palabras sean fruto del inconsciente, sino que habría sido más sociable con nuestros visitantes extranjeros, quienes realizaron un gran esfuerzo por llegar hasta aquí para aprender, compartir e intercambiar experiencias artísticas y pedagógicas. Espero sinceramente que sus expectativas hayan sido cumplidas.
Hablo con la verdad al decir que la organización fue mala, decepcionó a todos, tal vez por falta de experiencia en eventos de esta naturaleza o porque a veces se quiere más de lo que se puede dar; sin embargo, aquellos que permanecieron en el Liceo dando la cara y cargando con el peso de malas decisiones directivas, merecen todo nuestra consideración y respeto.
Confieso que aprendí una lección. Las lágrimas de Gloria al recibir el apoyo de directores y artistas -al asumir responsabilidad organizativas- cuando reveló los graves problemas de financiamiento que enfrentaban, me conmovieron; no porque ella llorara emocionada, sino porque su llanto era consecuencias de una solidaridad internacional pocas veces vista. Lo que me lleva a pensar que quienes deberían tomar las decisiones que afectarán al mundo entero (en organizaciones como UN, OEA, UE) deben ser los amantes del TEATRO, actrices, actores y titiriteros con corazones sensibles y compasivos; quienes durante esta semana con su actitud desinteresada asumieron roles que no les correspondían.
Me llevo hermosos recuerdos y a pesar de todos los problemas no me arrepiento de haber asistido. Con Fideo aprendí que la sencillez y espontaneidad son requisitos necesarios para ganarse el cariño de un niño; la sonrisa de Michael Muhumuza, de Uganda, me confirma que no hay dificultad que no se pueda superar; la inociencia de Alejandro, Paola y Víctor, niños ecuatorianos, me revelan que aún exise esperanza; y la entrega de Dan Baron para sacar adelante este Encuentro me anima a trabajar duro por mis ideales.
No puedo nombrar a todos los que esta semana me enseñaron a respetar y comprender a otras personas y culturas, pero puedo darles gracias a todos en nombre de Chile y los chilenos, por tolerar nuestras equivocaciones y quedarse con nosotros. ¡Cariño no faltó, de eso estén seguros!
Termino diciendo: salgan de las salas y miren hacia el patio, los niños corren, juegan, esperan ser escuchados, ¿qué quieren? Recuerda que tú también fuiste niño, abandona esa actitud dictatorial por hoy y el peso de los años, y celebra con ellos esta noche para que sientan que aunque no les hemos puesto la atención necesaria, siempre los tuvimos presentes.
sábado, enero 07, 2006
Reflexiones de Confucio
Los Hombres ambicionan las riquezas y los honores, pero si no es posible obtenerlos por medios honestos y rectos, debemos renunciar a estos bienes.
Los Hombres huyen de la pobreza y de las injurias, pero si no pueden evitarse por caminos honestos y rectos, es necesario aceptar estos males.
Los defectos y faltas de los Hombres muestran su verdadero valor. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es sincera o fingida.
Observad a los sabios para comprobar si vosotros poseéis sus virtudes. Observad también a los perversos para meditar en vuestro interior si estáis libres de sus defectos.
Los que controlan en todo momento sus actos, raras veces se desvían del camino recto.
domingo, diciembre 18, 2005
El secreto de la Mona Lisa
Atrapada en un lienzo, rodeada por un paraje agreste carente de vida, la Mona Lisa sonríe porque su tristeza no puede ser apaciguada por el llanto.
Una mujer joven condenada a vivir su vejez como un modelo de virtud, por culpa de un retrato que la convierte en objeto y la sumerge en la inquisitiva o inocente (¿qué es peor?) mirada de hombres y mujeres que anhelan descubrir los secretos tras su rostro impávido.
Pero en sus ojos... ¡haz visto sus ojos!
Yo he visto más allá de las pinceladas de Leonardo, más allá del caprichoso tiempo que no la consuela.
Ella sabía que atestiguaría crímenes y traiciones. Conoce las atrocidades que cometen los Hombres por poder, por dinero, por reconocimiento y por amor. Conoce nuestra naturaleza y se resigna, por ello se viste de duelo y se presenta ante el Maestro con un velo que hasta la más leve brisa puede arrancar, pero no se preocupa por éste pues la tempestad que teme abruma su corazón, así que deja que sus manos descansen porque sabe que no puede detener los acontecimientos que la atormentan.
Sufre por nosotros, por nuestras acciones desmedidas, por la intolerancia que se apodera de nuestro juicio, por la insensatez que controla nuestras decisiones, por el egoísmo que gobierna nuestra vida.
Sufre por nosotros y, a pesar de la tristeza que la embarga, se esfuerza por entregarnos lo único que posee, lo único que le pertenece y que puede obsequiar sin temor a la crítica, a la persecución o a la insidia. No tiene precio, pero hay quienes pagarían millones por poseerla.
Nadie te consuela Mona Lisa, pero tú quieres consolar a quienes te observan en tu prisión de tiempo con una simple y sincera sonrisa.
Una mujer joven condenada a vivir su vejez como un modelo de virtud, por culpa de un retrato que la convierte en objeto y la sumerge en la inquisitiva o inocente (¿qué es peor?) mirada de hombres y mujeres que anhelan descubrir los secretos tras su rostro impávido.
Pero en sus ojos... ¡haz visto sus ojos!
Yo he visto más allá de las pinceladas de Leonardo, más allá del caprichoso tiempo que no la consuela.
Ella sabía que atestiguaría crímenes y traiciones. Conoce las atrocidades que cometen los Hombres por poder, por dinero, por reconocimiento y por amor. Conoce nuestra naturaleza y se resigna, por ello se viste de duelo y se presenta ante el Maestro con un velo que hasta la más leve brisa puede arrancar, pero no se preocupa por éste pues la tempestad que teme abruma su corazón, así que deja que sus manos descansen porque sabe que no puede detener los acontecimientos que la atormentan.
Sufre por nosotros, por nuestras acciones desmedidas, por la intolerancia que se apodera de nuestro juicio, por la insensatez que controla nuestras decisiones, por el egoísmo que gobierna nuestra vida.
Sufre por nosotros y, a pesar de la tristeza que la embarga, se esfuerza por entregarnos lo único que posee, lo único que le pertenece y que puede obsequiar sin temor a la crítica, a la persecución o a la insidia. No tiene precio, pero hay quienes pagarían millones por poseerla.
Nadie te consuela Mona Lisa, pero tú quieres consolar a quienes te observan en tu prisión de tiempo con una simple y sincera sonrisa.
domingo, octubre 09, 2005
El primer café cultural de Talca

Aquellos que no tuvieron la dicha de conocer el primer café cultural de Talca (el primero antes de Byblos y otros similares); aquél que se vió obligado a cerrar sus puertas por una mala jugada de la dueña del local (quien aseguró que vendía la propiedad a finales de Diciembre 2003); allí donde Reinaldo Moya expuso algunas de sus pinturas; donde Andrés Díaz (cuando dirigía el Departamento de Cultura, antes de convertirse en Consejo) se reunió con escritores de la comuna para que se organizarán y aunarán fuerzas (¿acaso era eso posible en tales especímenes?); ese lugar con aroma mezcaldo de café y kuchen que sólo pueden recordar quienes lo visitaron, les trae un recuerdo de julio de 2003.
....
Primer día en TRAFÚN CAFÉ
Con Adriana hemos compartido dos semanas de risas, equívocos, confesiones personales y, por supuesto, el irremediable, ansiado y atemorizante contacto con aquella "secta humana" a la cual todos pertenecemos en algún momento: los clientes. A veces he dado gracias a todas las divinidades existentes porque la mayoría de nuestros clientes, hasta ahora, hayan sido conocidos y amigos, quienes además de alentarnos se muestran más tolerantes y comprensibles frente a nuestra inexperiencia. Y ya que estamos en confianza les contaré, a ustedes y a nadie más, lo que ocurrió el primer día al interior de Trafún Café.
El primer día que abrimos estuvo tranquilo (demasiado dirían los amantes del dinero). Los únicos clientes del día fueron dos visitantes, inesperados, que para escapar del frío de la mañana entraron a un lugar que no conocían, entraron a un nuevo local, entraron a Trafún Café; tal vez si hubieran sabido qué les esperaba lo habrían pensado mejor... ja, ja, ja.
Dos hombres muy abrigados y cerca de los cuarenta años pidieron dos cafés chichos. Algo al parecer muy sencillo, pensarán ustedes, pero de una complejidad enorme para nosotras, porque... primero, no tomamos en cuenta que alguien podía pedir un café chico y no lo pusimos en la lista de precios, aunque esto no fue un gran drama, lo solucionamos con una simple división: "si el café grande cuesta $400, el chico costará $200", ¿lógico... o no?
Lo segundo, pero el principal dilema, fue que en ese momento teníamos un "diminuto" problemita de implementación: las cucharitas pequeñas para tazas pequeñas, Adriana no las había traído.
- No tenemos cucharas chicasss.. - le dije con una cara deformada y en voz baja para que los primeros clientes en Trafún Café no escucharan.
- Llévales los "cucharones" no más - dijo Adriana care' palo, refiéndose a las cucharas de té, esas que ustedes ya conocen (aquellas de promoción con mangos plásticos de colores).
"No queda otra", pensé. Qué iba a decirles, que no teníamos cucharas chicas y que se fueran a tomar café a otro lado. "¡Qué vergüenza!", pensaba mientras colocaba las "tremendas" cucharas en el pequeño y delicado platito verde; por supuesto, las cucharas no tenían la culpa de ser tan... tan grandes y tan largas y sobrar tanto para todos lados.
"¡Qué vergüenza!", seguía pensando mientras caminaba con la bandeja hacia ellos, así que cuando llegué a la mesa con esa sorpresita, hice lo único que se me ocurrió en ese momento, me hice... me hice la tonta. Coloqué las tazas en la mesa como si fuera lo más normal del mundo servir café con esa pareja tan inusual y dije: "aquí tienen el azucar", y luego los abandoné sin darles una explicación, dejándolos a merced de sus propias conclusiones.
La verdad es que no me atreví a hablar, si abría la boca estaba segura que me iba a reír en sus caras y eso habría sido mucho peor, habrían pensado que eran atendidos por una "camarera loca" o que habían entrado a una especie de dimensión desconocida donde el café procura traumatizar a sus consumidores.
No sé qué habrán pensado, pues no dijeron nada; "hombres corteses" que pagaron sus pequeños cafés y abandonaron Trafún Café sin mirar atrás. Cuando la puerta se cerró y las campanillas terminaron de sonar, Adriana comentó: "¡Esos no vuelven más!"
- Yo creo - añadí seria.
Después de algunos segundos nos miramos fijamente y sin hacer comentarios comenzamos a reír a todo pulmón hasta casi ahogarnos en carcajadas, y mientras yo seguía riendo, Adriana tomó su bastón y escapó de la cocina rumbo al baño, esta experiencia le había causado una fulminante indigestión. FIN
...
¿Quieres saber dónde estuvo TRAFÚN CAFÉ?
Camina por la 7 Oriente hacia la 2 Sur (por la vereda sur) y cuando lleges a una tienda que vende ropa usada, ¡¡detente!!, y mira hacia dentro. Trata de imaginar mesas de madera, hechas artesanalemte, con un sólo soporte en el medio que toca el piso y se sostiene con un original mecanismo (también de madera) que se atornilla y desatornilla para lograr estabilidad. Azucareros, porta servilletas, manteles, repisas de madera y vidrio, artesanía por doquier y revistas y libros para quienes les gusta pensar y leer, y pensar con ganas, recibieron a público selecto: artistas, profesores y políticos pobres, estudiantes, parejas con hijos en coches, y adultos mayores, entre otros.
Y pese a que Adriana (su ex-dueña) se refugia en su casa, entre libros, junto a su nieto; de vez en cuando, recibe una llamada de algún turista o talquino despistado (o encantado) que tras revisar las páginas amarillas de la guía teléfonica del 2003-2004, le pregunta como se llega al: CAFÉ CULTURAL TRAFÚN.
¡¡Ah!!, y si visitas el segundo piso de la Biblioteca Regional de Talca, podrás ver nuestras mesitas de madera y nuestra barra a un costado... ¿Cómo llegaron allí y por qué no las han devuelto a su dueña?, es una historia que tú deberás averiguar.
sábado, octubre 08, 2005
El Primer Informe
"A ti, frente a éstas páginas.
Tú, que has visto desnuda mi alma"
Querido amigo:
Tendrás que disculpar que comience mi primer informe de manera tan inusual, pero la tarea que me encomendaste no fue nada sencilla ni estuvo exenta de complicaciones, sinceramente imposibles de prever y mucho menos pasar por alto.
Responder a tus dudas me empujó a indagar en mi etéreo y condenado mundo de convicciones y creencias, dejándome como resultado un sinnúmero de tribulaciones que me llevaron a elaborar un sencillo pero muy dedicado y personal informe.
Lo primero que debes saber es que, pese a los sinsabores que obtuve a cambio de la información que te hago llegar, no me he convertido en uno de esos renegados benditos, a los que todos suelen evitar, aquellos que han dejado de creer en Dios.
¡No!, no he dejado de creer en Dios, como algunos asegurarán, sólo he dejado de creer que nuestra versión de Dios - la cristiana - sea superior a otras; sea la única teoría que explique el porqué de todo y la única que nos ayude a tolerar la existencia, a soportar la vida y la muerte.
Tú, que has visto desnuda mi alma"
Querido amigo:
Tendrás que disculpar que comience mi primer informe de manera tan inusual, pero la tarea que me encomendaste no fue nada sencilla ni estuvo exenta de complicaciones, sinceramente imposibles de prever y mucho menos pasar por alto.
Responder a tus dudas me empujó a indagar en mi etéreo y condenado mundo de convicciones y creencias, dejándome como resultado un sinnúmero de tribulaciones que me llevaron a elaborar un sencillo pero muy dedicado y personal informe.
Lo primero que debes saber es que, pese a los sinsabores que obtuve a cambio de la información que te hago llegar, no me he convertido en uno de esos renegados benditos, a los que todos suelen evitar, aquellos que han dejado de creer en Dios.
¡No!, no he dejado de creer en Dios, como algunos asegurarán, sólo he dejado de creer que nuestra versión de Dios - la cristiana - sea superior a otras; sea la única teoría que explique el porqué de todo y la única que nos ayude a tolerar la existencia, a soportar la vida y la muerte.
- ¿Explícate, no entiendo? -, preguntarás. Creí que Dios era uno y se llamaba Jesucristo...
Soy muy sincera al confesarte que tal vez no baste este informe para aclarar tus dudas y puede que no logres entender lo que aquí explico, pero ya que fuiste tú el autor y patrocinador de esta empresa, no me queda más que intentar describirte, muy sutilmente.
- No te preocupes suelo entender casi todo y es preciso que sepa cuanto antes lo que está sucediendo -, señalarás.
Debes saber primero algo sobre mi... Escucho, veo, aprendo y saco mis propias conclusiones, pienso por mi misma, y sobretodo me niego a aceptar un mundo gris donde se ahoga lo mejor del ser humano y detesto vivir en medio del rebaño moviéndome al mismo ritmo que todos, sana y a salvo.
- Eso no es malo -, me consolarás.
Para quienes dicen hablar en nombre de Dios sí, pues no soy un sumiso y ferviente seguidor, soy la piedra en el camino que esquivan, la fruta podrida que separan del resto, la peste infecciosa que temen y aborrecen, la espina que no se ve pero se siente y que se quiere extraer a toda costa.
- ¿Por qué dices eso?
Porque miro y no veo lo que todos ven, porque escucho y no repito lo que todos oyen, porque no espero lo que los demás esperan, porque no obedezco sin cuestionar, porque quiero saber lo que no se quiere dar a conocer, porque deseo algo mejor, algo infinitamente superior... Quiero comenzar haciéndote una pregunta.
- Hazla, siempre estoy listo para escucharte.
¡Dime!, ¿si hubiese nacido en la India o en China sería cristiana?, tal vez sería hinduista o budista como aquellos que nacieron, vivieron y fueron educados en sus respectivas creencias y religiones; ¿acaso un pequeño hindú, chino, judío o árabe se regiría por el credo, el dogma, la creencia o la fe de sus antepasados si hubiera sido criado por padres cristianos?
-Supongo que n...
Espera, la cuestión es otra: ¿por qué los cristianos nos creemos superiores a todos los demás seres del planeta y aseguramos que nuestra versión de Dios es única y perfecta?
- Pero los cristianos no son los únicos que piensan así -, te lamentarás.
¿Es posible que no exista aquello del pueblo elegido, aquella idea de ser rescatado de entre los pecadores, de entre los infieles, de entre los que dudan, de entre los que viven alejados de toda fe, de entre los ermitaños de una sociedad al borde del caos espiritual?
- Siento decirte que esa idea no fue mía, surgió de los corazones desesperados -, confesarás.
¿Eso es todo....?, ¡responde! No me dejes sola con mis pensamientos que a nada me han conducido. Entonces supongo que el hecho de ser cristianos no nos hace mejores ni peores a hinduistas, budistas, musulmanes, ateos...
¿Todos somos iguales, almas perdidas buscando la paz, buscando una luz en la oscuridad, buscando una señal que nunca llegará, anhelando una respuesta que nadie podrá contestar?
- Yo no he dicho eso.
Quieres decir entonces que teníamos derecho a exterminar en nombre de Cristo a cientos de musulmanes durante la Guerra Santa, dices que poseemos un don, un sello especial que nos identifica como individuos perfectos y que gozamos del poder para decidir sobre la existencia de otro ser vivo.... dices que tuvimos el derecho de eliminar a miles de judíos y no cristianos durante la Inquisición.
- Yo nunca quise la destrucción de nadie ni de nada -, dirás lloriqueando.
Dices que nuestra relación con Dios es tan cercana que él nos permite arrasar con culturas indígenas y etnias completas sólo porque somos cristianos, ¿qué manera es ésta de hacerle justicia a los actos de amor que predicó Cristo?
- No quise ni quiero la muerte de nadie.
¡Repites lo mismo, te lavas las manos!
- No es mi culpa, no es mi culpa, no es mi culpa -, dirás buscando consuelo.
¡No!, perdóname tú, lo lamento. La verdad es que no eres responsable por nuestra conducta. Es que a veces creo que no somos piadosos ni tolerantes y ni siquiera merecemos llamarnos cristianos. Siempre estamos obligando a otros a pensar y a seguir nuestras creencias, no sé quién nos dio este derecho.
- (Suspiras)
Ahora no dices nada... Te confieso que cuando digo que no creo en un Dios sobrehumano, mágico, todopoderoso, intocable, no significa que no crea en un Dios. Lo que planteo es un Cristo humano, no con aura divina, sino un hombre común y corriente.
- Te comprendo.
No sería más hermoso creer que Jesús fue un ser humano normal con una especial manera de pensar, que dio todo de sí por una causa que consideraba justa, que predicó e hizo lo que su corazón sensible y compasivo le indicó, eso significaría que nosotros, humanos, personas comunes y corrientes, podríamos actuar generosamente y dar tanto como él.
Por qué a los que entregan tanto de sí los "santificamos", los convertimos y tildamos Santos.
Por qué obligamos a estas maravillosas personas a vivir alejadas de la Tierra, separadas de los Hombres. Los elevamos tan alto que son inalcanzables, que ser como ellos resulta verdaderamente imposible.
- Esa idea tampoco fue mía...
No sería extraordinario que Jesús al ser normal, sin ser hijo de ese padre omnipotente y sobrenatural, de aquel Dios que hemos creado a través de siglos de individuales interpretaciones y manipulaciones históricas, pruebe que los seres humanos somos capaces de cosas extraordinariamente nobles.
Qué somos capaces de brindar amor sólo por brindar amor, entregar amor porque amar otorga mayores satisfacciones que no amar.
¿Por qué amar esperando una recompensa divina. No es más gratificante amar a quienes nos rodean y disfrutar de la alegría que brota de las personas cuando se sienten amadas?
- Amar es mejor que no amar - sentenciarás - no te equivocas.
Te digo que algunos están convencidos que el amor, la bondad y la entrega son características divinas, pero los humanos somos capaces de dar esto y mucho más, y no por ello somos divinos.
La mayoría cree que los Hombres no somos capaces de perdonar sólo porque esté en nuestra naturaleza.
- ¿Es así de seria la situación? -, preguntarás asombrado
Sí, lo es. Entonces no es inhumano errar, discutir, gritar, llorar. No es tan malo pensar con libertad. ¿Es irreal confiar que en todo corazón humano pueda germinar la bondad?
- ¡Puedes confiar!
No quiero creer que sólo al conocer a Dios se obtiene bondad y amor, eso sería muy triste. Entonces quienes no creen en Dios, aquellos declarados ateos ¿no son capaces de amar?,
¿el resto de los animales no ama, la naturaleza no puede amar?
- Quienes aseguran esto viven en la oscuridad.
Amar es dar, crear y no destruir la vida, y nuestra Madre Tierra siempre nos enseña el amor.
No veremos jamás al resto de los animales matándose, acribillándose entre sí sólo por placer, para disfrutar el triunfo sobre una cuestionable victoria.
- ¡Nunca se verá!
Debes saber también que algunos creen necesario y justificable el exterminio de un puñado o de cientos de inocentes, por mantener la hegemonía económica o religiosa y el control aparente sobre individuos iguales a nosotros.
- Eso no lo creo posible, ¡¡mientes!! -, señalarás disgustado.
Jamás te mentiría, sabes que no puedo.
- Entonces... continúa.
Hay quienes pretenden acreditar su autoridad sobre los demás basados en un proceso paradójico para conquistar la paz, un proceso nacido de las cenizas de la guerra, de las almas oprimidas, de los pueblos silenciados.
- ¡Exageras!
No exagero, pregunta a quien quieras, te dirán que demasiados luchan desesperadamente por poseer poder, no importa de que tipo, eso es intrascendente. Es un vicio tóxico y adictivo al que muchos cedemos sin oponer resistencia, y sin darnos cuenta destruimos lentamente la Humanidad. Entiéndase Humanidad como sinónimo de sensibilidad, piedad, compasión, misericordia, caridad, ternura, amor y comprensión.
- Dices...cedemos, ¿tú también?
Lamento decirte que también soy humana...
- ¿Lo eres?
¡Lo soy!
- Y sufres por ello.
A veces, pero no me quejo... Aunque sé que los Hombres tenemos muchos defectos... lo cierto es que no quisiera dejar de sentir, además confío en que la Humanidad está en mi naturaleza... eso espero.
- (Suspiras de nuevo)
Pero no temas por mi... ¿Sabes?, yo creo que la capacidad de amar la poseen todos los seres vivos, pero en los animales duerme como en nosotros duerme el instinto primitivo, hasta que se despierta o es despertado por algo o alguien más.
Y creo que el Dios sobrenatural que creamos los Hombres trató de explicar aquello que no tuvo explicación en su momento, aquello llamado Dios ordenó el caos, el desorden de las primeras civilizaciones y pueblos. Frente a la desolación el consuelo se exige a alguien superior, el niño a la madre o al padre, y los adultos afligidos a Dios.
Yo creo que amar, que el sentimiento amor, la capacidad de amar - como quieras llamarle - es tan sobrenatural como cualquier versión de Dios.
- Dices más hermoso que cualquier Dios particular.
Así lo creo. No piensas que sería sublime y desafiante lograr reunir todas las religiones, creencias, credos, dogmas, ideas, teorías y postulados científicos, y todo aquello que nuestro desconsuelo nos brinda, para destilarlo y obtener las enseñanzas más cordiales y menos intolerantes, los consejos más honestos e igualitarios, un respeto inmune a las apreciaciones personales y puntos de vista mundiales, una igualdad de derechos efectiva que no distinga género, origen, edad, piel o cuna política, económica y religiosa.
Una responsabilidad perpetua de proteger la vida, inviolable, indestructible y legada al nacer, que se traduzca como un compromiso de prevenir los atropellos contra los seres indefensos, humanos y no humanos, de salvaguardar el medio que nos acoge, la cuna que nos ha cobijado en su seno desde hace siglos alimentándonos y dándonos los medios para crear nuestros refugios, nuestros hogares.
Recordar la obligación genética que tenemos con nuestra Tierra, que nos adoptó como sus hijos pródigos hace millones de años, perdonándonos nuestra condición humana, esperanzada en que los abusos a los que se exponía no se concretaran. Por consideración a su generosa entrega y su martirizadora paciencia las masacres contra nuestros hermanos de cuna en las que hemos participado y financiado, y los hurtos violentos a los que hemos sometido su casa deben convertirse ya en un triste recuerdo.
- Mordieron la mano de quien los alimentó -, dirás agobiado.
Me temo que la realidad sólo te traerá penas y una angustia inevitable. Pero si conseguiríamos procrear una accesible y fraternal comunión que nos permitiera a todos los habitantes de esta magnánima esfera convivir unos con otros sin despertar antagonismos exacerbados, sin intentar imponer un estilo de vida opresivo, sin destruir lo que nos rodea y a quienes nos rodean, y extender nuestra mano a quienes más lo necesitan, lograríamos extinguir la llama de la violencia que ha germinado en nuestros corazones debido al temor a lo desconocido, al futuro.
- ¿Las personas temen a lo que vendrá o a lo que no vendrá?
Eso debes averiguarlo tú personalmente, o tendrás que patrocinar un segundo informe.... yo sólo sé que mientras más inestable es el futuro más violentas son las reacciones de los Hombres para intentar controlarlo. Arrasan con todo y con todos, con ideas, sueños y esperanzas, se persiguen los talones y jamás los alcanzan. Evolucionan las mentes pero no los corazones, evoluciona el cuerpo pero no el alma, evoluciona el origen de la vida pero no la responsabilidad frente a ella, evoluciona la concepción de Dios pero no el respeto por nuestros hermanos.
- (Suspiras por tercera vez)
Aunque este escenario es bastante desalentador, quiero creer que no es imposible lograr que todos vivamos en paz bajo una misma bandera, no política, porque somos de países distintos, ni espiritual porque pertenecemos a creencias y religiones diferentes, sino bajo una bandera que nos permita proteger la vida, acabar con el egoísmo y la usura que infectó nuestras almas y doblegar el temor a crecer, a vivir, a morir y a amar.
- Después de todo lo dicho, aún crees que todo puede mejorar -, dirás esperanzado.
Si no lo creyera, no tendría sentido la existencia. No se nace marchito, el corazón envejece al crecer y el alma se corrompe con la resignación.
- Entonces, ¿no es tiempo de volver...?
No lo sé.... las otras veces que estuviste aquí, nadie lo notó.
- ¿Pensé que ahora sería distinto?
Si esperas ser recibido con los brazos abiertos..., me temo que sueñas más que yo. Tú presencia en este momento sólo generaría más caos y violencia.
- ¿Lo crees así?
Imagina si Dios viniera a la Tierra.... la ciencia asfixiada en sus dudas le cazaría para encontrar un trillón de respuestas, la religión, viciada y enfermiza, le exigiría reivindicación y las personas le harían un millar de exigencias. Todo esto si consideraran por un instante que ese Dios es su Dios o un Dios.
- ¿Acaso las personas ya no creen en Dios?
Unos sí, otros no, la mayoría quiere creer y la minoría, desilusionada, no lo desea... de todos modos si estuviera aquí todos querrían pruebas para no ser engañados.
- ¿Cómo cuales?
Eso es muy difícil saberlo... si Él hablara de paz, amor y respeto a la vida le llamarían idealista y le gritarían: ¡Iluso, no te oigo!, ¡vives en las nubes, despierta! Si de sus ojos salieran rayos de luz le llamarían monstruo y le gritarían: ¡Desaparece!, ¡eres un peligroso enemigo que bajaste del cielo, vete!
- ¿No hay punto medio?
Tal vez... sólo le llamarían demente, le azotarían la puerta en la cara y le ignorarían.... Bueno, quizás exagero un poco, pero todo está tan estructurado, se sigue el patrón o no se sigue, se ingresa a la sociedad o se es rechazado por ella, sigues una vida tranquila y convencional o luchas por la libertad, la justicia, la paz, y contra la guerra, la hambruna, te llenas descaradamente los bolsillos o compartes el pan, te sofocas con tus desperdicios o proteges a tus hermanos animales y respetas tu cuna, La Tierra, te sometes a la ironía de la vida o haces algo por cambiarla, por cambiar el futuro para tolerar el presente.
- ¡¿Y pueden vivir así?!
No te sorprendas, son miles de años de práctica, ya somos expertos, somos inadaptados profesionales, la Historia lo prueba. Vemos el pasado y lo anhelamos, vivimos el presente soñando con el futuro, y rogamos que el futuro sea como el pasado, conocido y dominado.
- ¿Doy gracias a... mi, de no ser humano?
Yo no estaría tan segura.... ja.
- (Miras indignado)
Buscas huellas de un Ente, Dios, en la Tierra y descubres a los Hombres amantes de Dios, de Dioses.
- Me temo que éste no es un buen lugar para reencontrarme.
Sin embargo, amigo mío, aunque viajes en el tiempo o por el universo, y vuelvas a nacer eternamente, de mil maneras diferentes, siempre volverás aquí. Porque deseas encontrarte en el corazón de los Hombres, deseas vivir y morir en nosotros, ansías sentir y sufrir como uno. Confías que aquí también está la materia prima para crear una religión de amor. Una religión que libere el espíritu no que lo someta. Una religión sin nombre, anónima, una comunión.
Percibes que aquí el amor quiere evolucionar, y deseas presenciar ese milagro, porque estás presente en cada uno de nosotros y sólo esperas la oportunidad para escapar, anhelas salir, crecer y propagarte sobre la Tierra como una virulenta enfermedad.
- (Ríes)
¿Finalmente te alegra mi informe...?, como notó que estás satisfecho con la información, termino mi trabajo pues he cumplido lo pactado.
Amigo mío, fuiste y serás siempre mi amigo. Hasta pronto.

















